En el periodo de los 14 a los 21 años, el joven debe encontrar el camino desde la autoridad hacia el juicio propio, aprendiendo a amar la verdad por sí mismo

Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Jesús de Nazaret

Tercer septenio (14 a 21 años): aprender a amarse para aprender a dar sentido a la vida

“Amarás a tu prójimo como A TI MISMO.”

Autoconocimiento y autoestima en la adolescencia

El tercer septenio es una etapa clave en la adolescencia y juventud, donde los jóvenes comienzan a buscar identidad, sentido y propósito. Aprender a conocerse y valorarse a sí mismos es fundamental para desarrollar una autoestima sana, basada en el respeto, la conciencia y el cuidado personal.

Desarrollo personal y toma de decisiones

Durante este período, los jóvenes enfrentan emociones intensas, preguntas profundas y decisiones importantes. Es esencial inspirarlos a apoyar la vida, confiar en sus capacidades y reconocer que cada persona tiene un valor único.

Desde una mirada antroposófica, el acompañamiento se centra en:

Fortalecer el pensamiento propio y crítico

Desarrollar la empatía y la sensibilidad hacia los demás

Orientar la voluntad hacia elecciones responsables y saludables

Cultivar relaciones saludables

El objetivo es que los jóvenes aprendan a comprenderse mejor a sí mismos, cultivar relaciones saludables y expresar sus emociones de manera segura, sin dañarse ni dañar a otros. Cuando un joven desarrolla amor propio y autoestima, no necesita buscarlo fuera de sí mismo.

Prevención de riesgos y salud emocional

Este enfoque contribuye a reducir:

Violencia de género

Consumo de drogas y alcohol

Búsqueda de placer sexual impulsivo

Otras conductas autodestructivas

Fomenta el desarrollo personal, la salud emocional y la prevención de riesgos durante la adolescencia y juventud.

Un puente de prevención y cuidado

Al aplicar este enfoque, se construye un puente de prevención y cuidado de la vida, ayudando a disminuir suicidios, agresiones y adicciones. Además, fortalece una juventud consciente, fuerte y comprometida, tanto en el ámbito educativo, como en el deportivo y social.

Arteterapia para Jóvenes 

Al comenzar la sesión me sentía bloqueado y no sabía qué pintar. Tenía vergüenza y solo repetía que no sabía pintar bien. Pero con las indicaciones y el acompañamiento de Isabel, poco a poco fui soltando el control y conectando con lo que sentía. Empecé a dejarme llevar y sentí alivio, alegría y una sensación de que todo fluye y está conectado.
Pintar se convirtió en un espacio seguro para expresarme, sin miedo a equivocarme, donde pude ser yo mismo. Lo mejor fue darme cuenta de que tengo ganas de seguir creando, expresándome y que puedo superar mis frustraciones y miedos a través del arte. Cada día me siento más seguro de mí mismo y con mayor voluntad para enfrentar nuevos retos. 

Rubén N. 21 años

Martin Luther King Defensor de los derechos civiles y ganador del Premio Nobel de la Paz

 

Tras conocer la devastación causada por las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, J. Robert Oppenheimer, director científico del Proyecto Manhattan, expresó una profunda reflexión ética y moral sobre su creación.

Su frase más célebre fue una cita del Bhagavad Gita, pronunciada al recordar la primera prueba nuclear (Trinity):

«Ahora me he convertido en la Muerte, el destructor de mundos».

Con el paso del tiempo, Oppenheimer manifestó sentimientos de culpa y responsabilidad por el sufrimiento humano causado, llegando incluso a decir al presidente Harry S. Truman que sentía tener “sangre en sus manos”. Estas reflexiones marcaron su postura posterior a favor del control internacional de las armas nucleares y de una mayor responsabilidad ética en la ciencia.

 

 

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