SEMILLAS DE VIDA
El Arte de Crecer
Cultivando hoy las fuerzas del mañana
PROPUESTA TERAPÉUTICA Y EDUCATIVA
Educar para Ser plenamente humanos.
La alternativa al acoso, a las relaciones conflictivas, a los trastornos mentales y al suicidio, por mencionar algunos problemas actuales de nuestra sociedad.
Que una niña de siete años tenga pensamientos suicidas y que un niño de diez se quite la vida demuestra, como sociedad y como individuos, que hemos fracasado.
- Mª Isabel Pradillo
Semillas de Vida está inspirado en una historia real que podría ser la de cualquier niño que haya enfrentado dificultades escolares o desafíos emocionales, así como en el estudio antroposófico de Rudolf Steiner.
Esta propuesta surge en un momento de máxima urgencia: la salud mental de niños y jóvenes enfrenta una crisis sin precedentes. Por ello, DHAMOR propone construir un arco desde el pasado hacia el futuro, con el fin de establecer una relación más sana con el presente.
El mundo es bueno
El niño es un ser bondadoso y necesita recibir bondad como alimento para su desarrollo. De este modo, el niño invita al adulto a dar lo mejor de sí: lo más bueno, aquello que, a través de gestos, acciones y palabras, le permite experimentar la bondad del mundo.
El mundo es bello
En esta edad se centra el desarrollo del pensar y del mundo anímico. Por experiencia propia, sé lo importante que es cuidar esta etapa para prevenir trastornos emocionales y mentales. A través del arte, el joven aprende a comprender mejor el mundo, creando vínculos saludables y significativos.
El mundo es verdadero
Tras la pubertad, el jóven necesita conectar con la verdad del mundo, apoyándose en la observación, el estudio y su propio pensamiento. Esta etapa desarrolla el juicio propio, la comprensión de conceptos abstractos y la capacidad de conocerse y valorarse a sí mismo, promoviendo una autoestima sana basada en el respeto, la conciencia y el cuidado personal.
En Semillas de Vida trabajamos para formar a personas libres.
Hacia el Arte de Crecer
Metodología: Los tres pilares fundamentales
Pensamiento, sentimiento y voluntad: las tres fuerzas del alma
Nuestro mayor esfuerzo debe orientarse a desarrollar seres humanos libres, capaces de dar un propósito y una dirección a sus vidas. La necesidad de usar la imaginación, el sentido de la verdad y el sentimiento de responsabilidad: esas tres fuerzas son la esencia de la educación.
El arte y la expresión artística
Cuando los niños y los jóvenes se expresan a través de la pintura, el dibujo, el modelado u otras formas artísticas, aunque sea de manera rudimentaria, desarrollan un interés profundo por lo que están haciendo. Por ello, debemos permitir que el arte forme parte de la vida de todo ser humano.
El único 'libro' que enseña a enseñar
¿Dónde está el libro en que el maestro puede leer sobre lo que es la enseñanza? Los niños mismos son ese libro. No debemos aprender a enseñar de ningún otro libro que de aquel que yace abierto ante nosotros y que consiste en los propios niños.
Respeto, amor y libertad
Recibe a los niñ@s y a los jóvenes con respeto, edúcalos en el amor y déjalos ir en libertad.

“Sólo puede transmitirse al niño aquello que el educador conquisto en sí mismo”.
Rudolf Steiner Fundador Pedagogía Waldorf
No hay tiempo
que perder
Los menores y jóvenes de hoy no solo enfrentan dificultades externas, sino también una profunda desconexión interior que requiere una comprensión profunda, apoyo y herramientas para el desarrollo de su mundo anímico.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente una persona se suicida cada 40 segundos en el mundo. Esta cifra representa más de 800,000 muertes anuales, convirtiendo al suicidio en un problema crítico de salud pública y una de las principales causas de muerte, especialmente entre jóvenes.
Esta sección se encuentra en proceso de actualización. Disculpen las molestias.
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